Era se una vez una babosa hermosa llamada Agueda que estaba enamorada de un caracol llamado Sergio. Agueda pasaba todas sus jornadas esperando verle pasar con la tranquilidad que le caracterizaba. Sergio era el caracol más guapo del país y nunca veía a Agueda que no se atrevía hablarlo porque era tan diferente de ella.
Un día, mientras Agueda estaba llorando, pasó una hormiga que se iba caminando por el bosque. Llevaba una mochila que contenía las provisiones del día.
“Porque estas llorando?” le preguntó la hormiga. Agueda le explicó la razón de su tristeza y la hormiga que estaba muy generosa le dio su precioso objeto.
Llena de esperanza Agueda, con su nueva mochila, esperaba la llegada de Sergio bien decidida en encontrarlo. Pero, cuando Sergio por fin apareció, cual fue su sorpresa al ver que no llevaba su concha más. Es decir que Sergio era enamorado de Agueda desde el principio y había decidido cambiar para seducirla.
Cuando la babosa disfrazada y el caracol transformado se encontraron, no pudieron retener una risa. Acababan de comprender que el amor sobrepasa las diferencias.
Adrien Lasserre
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