Toda la familia era reunida al piso de la abuela Marta, después de la mesa de entierro. En la cocina, los dos mayores hermanas hablan:
-Qué pena, Xavier y sus hijos no han puesto venir. Pienso que no tenían la gana de ver la familia así.
-No, empiezo a conocerle muy bien, y estoy seguro de que había visto el testimonio de la madre antes. Si no había venido hoy, es porque los bienes de la herencia ya habían sido divididos entre nosotros.
-Qué dice? Madre hizo un testimonio sin concertarnos? Donde esta? La hermana se puso nerviosa y salió de la sala gritando.
En el salón, el tono era más pragmático:
-Que vamos a hacer del perro? No puede tenerlo, mis niños están demasiado pequeños. También, estoy seguro de que perros de viejas son peligrosos para chicos.
-Pienso que sería bien organizar una subasta para quitar lo que no conserváramos. Después de un silencio, ella añadió:”por ejemplo, quien quiere la cómoda en la entrada? Y la pintura encima del cama? Madre Marta me les había prometido muchas veces, digo la ultima hermana.
Los hombres intentaban aclarar la situación diciendo que el patrimonio va a estar dividido igualmente por un notario.
François Bertrand
5/6/09
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