Cuando el hombre llevò la cabeza, fue molestado por un monton desconocido. Abrìa los ojos y se encuentro frente a una montana de miembros. Brazos, piernes, cabezas con sangre como si el fin del mundo pasado. Con un cierto esfuerzo, el hombre se quitaba de los trozos de seres inarticulados. No cabìa duda la batalla fue perdido. No màs vida, no màs esperanza, era el ùnico surviviente de la guerra.
De repente, pensaba a la reacciòn de su rey cuando aprendera la noticia. Fue absorbido por un sentimiento de temor. Cuyo la dureza hacìa prueba el rey no era un secreto por nadie. ¿Que voy a pasar? Ahora, su destino no le apratenecìa màs...
Stephanie
6/6/09
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