Érase una vez un perro que tenía un gato. Su gato que se llamaba Ernesto le molestaba porque tenia medio de el. Por esta razón no quería comer y acercarse a el. Era su octavo gato porque se dejaban morir por no comer. Pero a Augusto le gustan mucho los gatos porque le permiten observar la televisión con alguien. Después la muerte de Minou, decidió cambiar de animal y compro una jirafa sin embargo el problema fue que no podía entrar en la casa…
Bruno Giraud y Vicente Lauilhe
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