Julia llegó en la casa de sus padres para su última noche antes su boda. Dijo a su madre que quería ser sola para pensar en la organización de su boda. Su madre le respondió:
-Mi hija, me pareces ansiosa… ¡Te vas a casarte Julia, sonríe un poco!
Julia le respondió “No es tu problema, tengo que ser sola, me voy en mi habitación, no me moleste por favor”.
Su madre fue frustrada al ver la reacción de su hija que no correspondía a su carácter normalmente tan jovial. Se sentó en el sofá y encendió la televisión.
Una hora después el teléfono toco. La madre de Julia respondió y di:
-Dígame
Del otro lado del teléfono, la madre de Julia reconocí la voz de su propio padre, Paco.
-¿Hola Paco, que tal? ¿Por qué me llamas tan tarde?
Paco solo le preguntó si podía hablar con Julia, y que era importante.
La madre se dirigió hacia la habitación de su hija y le dijo que su abuelo quería hablar con ella.
Así empezó su pesadilla. En efecto el abuelo le anuncio que sí, estaba seguro de que su futuro esposo le engañaba. Le había visto en un bar del centro de Barcelona con otra mujer.
Julio no fue tan choqueada porque ya lo sospechaba.
Solo respondí a su abuelo que mañana su futuro marido tendría una gran sorpresa en la iglesia y que iba a rechazar su proposición de casarse para que sintiera una vergüenza tan fuerte como la que ella estaba combatiendo ahora mismo.
Cuando el abuelo colgó el teléfono supo que iba a asistir a una boda muy especial.
Audrey Gaona & Antoine Garrec
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