5/6/09

Experiencia personal

El examen del permiso de conducir fue muy especial para mí. Era en febrero, hace cuatro años. Como si fuera un milagro, nevaba sobre Saint Malo durante la noche antes. Era en une cena, veinte minutas lejos en motocicleta de la ciudad. Con esa espesa nieve, caí varias veces después de realizar que más vale la seguridad. Continúe caminando cerca de mi vehículo. Utilicé tres horas en el frio, con una pesada motocicleta, para entrar en mi habitación. Cinca horas después, me despierte para ir al examen. Toda la nieve había derretido y, a pesar del cansancio, tuve el permiso.
Al mismo tiempo que fue un éxito, esta experiencia fue muy agotadora.

François Bertrand

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