_ La Intervención _
En esos tiempos, vivía en la ciudad de Adalba, une comunidad muy conocida por la unicidad que existía entre sus 40 miembros. Era como si vivían y trabajaban mano en la mano, como si cada uno se preocupaba del bienestar del otro.
Así pasaba la vida,y cada miembro cultivaba su parcela de tierra, hasta este sombrío día de Junio.
Esta mañana las campanas no habían tocado y el cielo, habitualmente de color azur en esta época estival, se había pronto transformado en una mar tenebrosa, con nubes formando olas negras y amenazadoras sobre los campos.
Todos rápidamente decidían abrigarse, aglutinados, en la granero común para esperar, en un lugar seguro, que se acabe la tormenta. No podían ver al exterior, sino oír el viento silbar detrás de la pesada puerta y de tierra tocarla.
La tormenta duro toda la noche...
A la luz del fuego, se veían arruinados, maldecían las duras horas de trabajo gastadas por una cosecha, al acabo, completamente destruida.
La mañana siguiente, cuando la comunidad decidía salir de su refugio, era como si nunca hubiera pasado la tormenta detrás de sus campos.
Por 50 kilómetros a la redonda el paisaje recordaba más a campos de guerra que a unos de trigo. Sola la communidad habia sido salvada.
=> Rémy Brunelle
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