7/4/09

Los gemelos del primer distrito

Todo empezó una noche de julio. Estaba esperando al metro en la estación Saint-Michel cuando vi unos gemelos muy curiosos. Eran a medias calvos, con ojos tenebrosos y perspicaces, vestidos igual: vaqueros y jerseys azules oscuros. El pelo que les quedaba era largo, negro y rizado, cubierto con gel. No sé por qué, les miré fijamente, como si fuera la única persona capaz de ver a esos dos fantasmas.
Dos meses después, saliendo de un restaurante de la calle Monsieur Le Prince, les encontré de nuevo. Todavía tenían esa mirada espantosa, esas espaldas jorobadas y la ropa similar. Delante de una lavandería, oteaban la calle con un aspecto sospechoso.
¿Qué hacían? ¿Quién eran?
Solo un año después, dilucidé el misterio. Parada en un semáforo en la calle Rivoli, giré la cabeza hasta el andén y me fijé repentinamente sobre el número 172: la lavandería. Al interior, vi a los gemelos. Me aparqué, determinada a descubrir quienes eran esas dos creaturas acostumbradas a las lavanderías.
Diez minutos después, había descubierto todo: simplemente eran propietarios de lavanderías recogiendo su dinero por la noche…

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