Un lunes de noche, la vi salir con su impermeable. Parecía preocupada, algo habría ocurrido. Me dijo el día siguiente que un hombre había sido descubierto sin vida en la plaza mayor de la ciudad. La muerte del hombre era reciente, y nadie había visto ni un elemento extraño. El cuerpo de la víctima estaba lleno de inscripciones; trazos marcaban sus tobillos y puños pero no sangre. Era casi artístico concluyo mi hermana. Me contaba a menudo los enigmas que encontraba en su trabajo: Alicia era detective, especializada en los crímenes misteriosos. Este crimen prometía ser difícil…
Los acontecimientos fueron empeorándose, y otras víctimas aparecieron. Las inscripciones sobre los cuerpos no cambiaban, y hacían referencias a ritos antiguos. Eran espantosos. Alicia parecía perdida en su investigación, y yo acababa de pensar que la solución era de buscar en otro lugar. Mientras mi hermana se atareaba, empecé búsquedas sobre la significación de las escrituras. Lo que descubrí me heló pero no podía ser verdadero, debía existir una explicación más racional. Sin embargo… la ausencia de sangre en los cuerpos no ayudaba… Descifrando los símbolos, ni una duda quedó. Los asesinatos resultaban obras de creaturas de la noche. Vampiros me puse a pensar.
10/4/09
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