7/4/09

Un largo et penoso silencio...

“Hace demasiado tiempo que estoy en esta caja, sin el menor ruido o rayo de luz. Quizás dos o tres días. He buscado une apertura pero no hay. Pienso que… soy muerto. Me llamaba Miguel, tenía cuarenta años. Ahora me acuerdo: estábamos tomando el aperitivo con amigos. Me parece que es mi mujer quien tomó un poco de veneno en mi sangría… había intentado una primera vez pero se había equivocada de copa. Su hermana Maria murió este día. Ahora es mi: a cada cual su turno… No pensaba que mi muerte seria así: me imaginaba volando en las nubes con ectoplasmas drogadictos descaderando al son de guitarras psicodélicas. En lugar de esa éxtasis eterna, justo un largo y penoso silencio…

- ...Papa, contadme otra historia por favor, lloriqueó la niña.

- Si, mi cariña, voy à contarte la historia del pero quien comía pequeñas niñas. Por une noche de plenilunio, en une selva oscura…”.

Julien Vitalis

No hay comentarios:

Publicar un comentario