Juan es en su oficio. Son las cuatro de la tarde. Empieza a ordenar sus objetos personales para entrar en su casa donde su mujer y sus 3 niños están esperando por ello. Suspiro: un otro dio como los otros. Bostezo.
Mientras van a apagar la luz del oficio el teléfono sonó. En un fruncimiento del ceno, Juan entiendo que su día no estaba finida aun.
Un vagabundo ha ido encontrado muerto en la calle detrás el principio colegio de la ciudad.
Llamo a su colega, tomo a su coche y fue en escena del crimen.
Estaban los primeros en el lugar.
Sabía que las primeras minutas estaban muy importantes. Pues, para ganar tiempo utilizo una astucia.
Después salir del coche había mirado todo los jóvenes que estaban alrededor.
Súbitamente empezó a gritar que nadie se mueva porque la persona que le ha llamado había visto todo la escena y que ahora solo debe identificar el criminal lo que necesita que todo el mundo cuide su calma.
Sabía que si el autor estaba en la multitud o un cómplice se puso a correr por miedo a ser detenido.
Su colega que estaba detrás la multitud, acechando por algo pasa, veo un joven más bien gran empezar a correr.
El colega cogió al joven, le arrastro en una pequeña calle sin nadie. Aquí le pone sur arma sobre la cabeza y lo dice que va a matarlo si no confesa todo. De facto el colega quiere aprovechar del miedo del joven antes que puede hablar con sus compañeros, padres o avocados.
El joven era tan sorpresa y desamparado que empieza a explicar lo todo con una voz temblorosa.
El vagabundo ataco su amigo para tomar la droga que eran fumando, pero su amigo que no era intimidado utiliza a un cuchillo de monte que había robado a su padre.
El colega grita:
- ¡Como se llama este chico! -
-Pablo, se llama Pablo, vive en la calle detrás el estadio.
Mathieu y Mathieu
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