Son las diez y media. Trepo a la escalera de cuerda. Llego en la cumbre. Me inmobilizo antes de lanzarme, me impido mirar al vacio.
Bajo mi, la asistencia retiene su respiro. Pero yo, tomo todo el aire que puedo. Cierro los ojos, inspiro y empiezo mi marcha loca. Un paso, otro, y otro mas. Siento el alambre, duro y frio. Pero sigo : un paso, poco a poco. El fin de mi prueba esta cerca. Muy cerca.
Vacilo. El corazon palpitante. Un murmullo en la multitud baja. Y mi pie en el otro lado de mi camino. El alivio. Los aplausos.
7/4/09
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